4 ene. 2011

Letras para ti - Me quedó contigo, así que me voy a tu lado

Bueno, el capitulo 3 y 4 de esta historia debieron haber sido subidos en noviembre y diciembre respectivamente, pero había estado muy ocupada, en serio que la universidad me tenía LOCA en el sentido mas literal que puedan imaginar, ¡Muchas Gracias a Thunder por el reto! y a quienes lo han leído, agradezco sus comentarios ^^ espero poder escribir otra historia este 2011 :D bueno, sin mas les dejó el último capitulo ¡besos y abrazos!




La chica, con sus profundos ojos marrones, recorría una y otra vez el papel con la vista, lo había escrito él, en el ordenador pero, pero por supuesto que había sido él. Podría haberlo reconocido inclusive si no hubiese tenido su nombre escrito al final.

Quedo inmóvil, entre el llanto y la alegría, no sabía cómo reaccionar. Recodo el pasado; cuando le conoció, ella en ese tiempo realmente deseaba irse a Europa y quedarse allí para siempre, pero él se sentó a su lado en clase, él llevaba audífonos, ella pudo reconocer la canción, era de Nirvana, luego se fijo mejor en él.

Estaba distraído, no la notaba, llevaba la camisa por fuera y las uñas pintadas en negro con guantes sin dedos, su piel era muy blanca, tenía unos ojos azules muy penetrantes, no parecían reales, y un el cabello de un rubio natural que asemejaba el color del oro.

De no ser tan extraño, más de una chica lo hubiese mirado, era muy lindo, tenía un rostro angelical.

Ella se quedo prendada de él al instante, aunque, conociéndose, no le hablaría si él no comenzaba, aquella timidez había sido el garrafal error de toda su existencia, suspiro sentada en su pupitre, sonó el timbre y rápidamente se levanto de su asiento para ir al recreo, pero se detuvo cuando una fuerte pero gentil mano le retuvo el brazo, ella no quiso hacer conjeturas apresuradas para no ilusionarse, asi que lentamente dio la vuelta para observar el dueño de la mano, era el chico con el que se había sentado

- Hola –le saludo con una sonrisa amable, ella no había visto que sonriese asi a nadie más -¿puedo saber tu nombre?

- Ka… me llamo Karina

- El mío es Thomas –le soltó y señalo uno de los botones que colgaban del bolso de ella -¿te gusta Metallica?

- Si, los adoro, aunque a nadie parece gustarles aquí

- Bueno, entonces ya somos dos

Ambos no tardaron en conectarse inmediatamente y ser amigos, compartían muchos gustos y siempre estaban solos, ella nunca en su vida se imagino encontrar a alguien como él, con todo eso, un par de meses basto para cambiar de opinión con respecto a irse a Europa, podía esperar un par de años, acabar la preparatoria y luego irse, quería y tenía el deseo egoísta de quedarse con aquel chico, y no había nada que hacer al respecto.

Pero ahora…

Y ahora se encontraba en la misma situación que años atrás. Estaba en sus manos tomar la decisión para jugarse nuevamente, y rogar que todo volviera a salir bien... o no

Aunque más que un juego era su futuro el que sería decidido aquella noche. Luego de guardar la carta en un cajón dio una vuelta en su gran y extenso patio, su padre yacía dormido desde hace ratp, ella pensó en su madre, en que hubiese querido ella, que se quedara o avanzara. Luego de llorarle un rato a la luna ella lo tuvo claro como el agua.

No había nada que pensar.

Ella sin duda hubiese preferido que cumpliese sus sueños.

La castaña tomo su móvil y su suéter, abrió la puerta de la casa, y corrió como nunca en su vida lo había hecho.

Texteo algo rápidamente en el móvil mientras sus respiraciones se agitaban, deseaba que aquel rubio estuviese en casa.

El chico yacía tumbado en la cama, con los audífonos de su móvil en los oídos, lo sintió vibrar, era un mensaje de ella, ahogo un grito y dudo en abrirlo, pero casi por impulso lo hizo.

- Ya decidí, me quedo contigo, asi que me voy a tu lado, mira por el balcón
El rápidamente salió a la ventana y allí la vio, un poco agitada y sudada, con la respiración acompasada, pero hermosa, no pudo evitar sonreírle mientras ella hacía lo mismo.

Simplemente su encuentro marco a su destino y, una vez juntos, sabían que no había nada ni nadie que pudiera separarles, no había afirmación más fuerte que aquella
~Fin~

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