25 abr. 2010

Justicieros de la sombra

Uff estoy muriendo aqui de este estupido dolor de espalda T.T pero bueno no vengo a eso, voy a escribir con las fuerzas que me quedan:

Esta vez quise hacer una historia diferente que no se pareciese a ninguna que hubiesen leido antes, y vaya que me queme las neuronas pensando, asi que me salio esto, no se parece a los onee shoots anteriores, aunque cuenta la historia de uno de los personajes secundarios de acabando en cero, espero les guste... tomatazos y flores se reciben XD

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Me encuentro de nuevo encerrada en estos confines desiertos ¿Por qué disfruto tanto de la soledad? Vaya que buena pregunta.

Deje a todos los que he querido a mis espaldas pero ¿no es mejor amar y dejarlo antes de que sea tarde? ¿Antes de dañar a quien quieres?

Pero hoy me cuestionaba las razones detrás de mi actitud, no puedo pasar todos los años de mi existencia en esta continua mentira, en esta falsedad, es cierto que hay muchas cosas que guardo dentro de mí, pero sería bueno, por una vez, compartirlas con alguien.

Dado todas mis cuestiones vine a parar aquí, a Alaska, en este nuevo mundo, aquí donde todo es tan distinto, las montañas son un paraje de raros colores que se envuelven en la brisa, de alguna manera es fascinante, aunque no podría decir cuan frio es, porque la verdad, no siento nada, asi que me limite a abrigarme como lo hacían el resto de los humanos.

No me imagine conseguirme por este lugar a alguien como yo, pero fue allí donde cometí mi error, fue allí donde no analice con cabeza fría mis actos:

El estaba sentado sobre una roca, por sus ojos se veía que no hace mucho se había alimentado, y por su posición parecía que no se había dado cuenta de mi presencia, tantos años en mi continuo aislamiento de los de mi especie me habían enseñado a como no dejar oír mis pensamientos, a ser sigilosa y escapar .Una vez me lo dijo mi creador, ese vejete loco, que era mejor no crear relaciones afectuosas con mas vampiros, nuestros sentimientos son muy inestables y somos más de dos, sería una pesadilla, tal vez por eso me he limitado a quedar con humanos, se vuelven un mar de lagrimas cuando me voy pero si quieren seguir con vida, es mejor que me dejen en paz.

Cuando me disponía a adentrarme en el bosque oí un ruido detrás de mí, el chico se levanto de la roca… y digo chico por que, por lo mucho, aparentaba 15 años humanos, aunque yo no podía decir nada, yo “tenia 16”…

- E…espera –dijo con voz dulce y hasta encantadora, aquello parecía una chica en cuerpo de hombre -tu… ¿eres tu Lilibeth Di Lion cié?

- ¿Qué? –dije extrañada, que yo sepa solo un vampiro en el mundo sabe mi nombre completo -¿y tu quien se supone que eres?

- Je je –rio con una voz tan dulce… definitivo aquello era un chico adorable –también fui creado por el maestro Arthur… me dijo que tu serias una buena guía para mi

- Con que el viejo loco te mando, incluso a pesar de conocer mi carácter, definitivamente ese ya no le queda ningún cabo atado

- ¿Entonces me permitiría quedarme con ud señorita Lilibeth?

- Primero, dime Lili, y nada de señorita, solo Lili a secas, segundo ¿tu nombre es..?

- A, si, disculpe, Alexander Daguestano

- ¿Romano?

- Efectivamente –dijo inclinándose un poco

- Ok, Alex, en tercera ¿Qué quieres de mi?

- Acompañarla en su búsqueda Lili, es que ud y yo…buscamos lo mismo –dijo con una media sonrisa

- Dudo que busquemos lo mismo, muñequito italiano –dije con una mirada escéptica

- Yo estoy seguro de que si buscamos exactamente lo mismo, el maestro me dijo que ud por años lo ha buscado en humanos, pero que jamás ha sabido lo que alguien como yo podría ofrecerle –dijo con la sonrisa un poco más pronunciada… más valiente

- ¿Y quién es ese loco como para decirme que buena o que mala soy, o que necesito yo? –dije ya molesta –solo viví con él durante poco tiempo, y fue hace demasiado ya.

- Pero ha visto en mi lo mismo que vio en ti

- ¿Se puede saber qué es eso? –dije tragándome la furia

- Amor, ese amor no correspondido del que siempre seremos victimas tu y yo –dijo agachando la mirada

- ¿Qué? –dije tratando de comprender a ese niño con sus locuras

- Lili, ya sé que tu tal vez quieras hacer a un humano para ti, aquel que entienda y por ende te siga en este tiempo que queda –dijo arrodillándose en la nieve –pero comprende que tu sola no podrás, que el amor que tu pides es menor a comparación, asi que tal vez si lo buscamos juntos puede que… lo hallemos

- Asi que… tu me descartas a mi ¿es eso? –dije con una sonrisa irónica -¿soy muy poco como el niño lindo?

- ¿Me crees digno de ti, Lilibeth maestra de la vampiresa técnica del engaño, del disfraz y la desilusión sin la cual nuestro secreto ya hubiese sido descubierto, la poderosa Lilibeth? –dijo el chico guiñándome un ojo, yo sonreí y le di la razón -¿lo ves? Te descarto como amante, no como compañera

- Has de saber que no soy fácil, podría matarte como tan fácil como un niño aplasta una hormiga

- Correré el riesgo –dijo él con una sonrisa divertida –puede que hasta me extrañes un día

- Ya veremos –dije apoyándome en una roca –solo una cosa mas

- ¿Qué es? –dijo el algo extrañado

- Eres mi discípulo ahora, no del viejo Arthur, tú me perteneces y no puedes estar bajo otras reglas que no sean mías ¿entiendes?


- Me imagine que pedirías eso –dijo entrecerrando los ojos –estoy de acuerdo, de todas formas el maestro nunca lleno mis ansias de entendimiento y de sabiduría en muchas cosas…

- … Que tú crees que yo si hare, porque soy la loca Lilibeth, la única que escapo de la gran “Escuela parisina de vampiros” a punta de mentiras ¿no es asi?

- No creo que estés loca, pero si es asi –dijo abriendo de nuevo los ojos y sonriendo

- ¿Cómo está la escuela ahora?

- Hecha un caos –dijo el mirando al cielo –las cortes ya no creen en nada ni en nadie, ya no sabemos ni que somos, el escepticismo reina por doquier y muchos no parecen soportarlo

- ¿Y por que tu si? –dije intentando entenderlo

- ¿Yo? Pues a mí me parece que esta vida es una maravilla, no todos la tienen y yo tengo la dicha de tenerla ¿Por qué lloraría por eso?

- Vaya no solo pareces un ángel, también actúas como uno –dije y él se rio inocentemente –ya pues, entonces recorramos juntos esta basura de mundo

- ¿en serio? –dijo con la sonrisa totalmente pronunciada

- Si, en serio –dije levantándome de la roca y estirándole mi mano

Hasta ese entonces no me había dado cuenta de lo mucho que nos parecíamos, el era de cabello castaño liso, como el mío, aun conservaba sus hoyuelos en las mejillas, como yo, y ambos poseíamos ojos color ámbar lo cual, tal vez, delataba nuestra dieta

Creo que esa fue la razón por la cual escape de Francia, o hermosa y diabólica ciudad, nada mas mate a un humano en mi existencia y sabia que no podía alimentarme de ellos ¡son criaturas fantásticas!, prefería quererlos a alimentarme con ellos, es que la simple idea me hacia estremecer, y no es que no se me antojara porque sería mentir, pero el convivir tanto con ellos me hace sentir que no puedo herirlos.

Pero yo ya había creado a dos chicos… que gran error, éramos tan diferentes, pobres Charles y Vincent, ojala hayan encontrado su verdadera reina del mal, porque aquellos sí que eran demonios a carne entera…

En fin, allí estábamos Alex y yo, paseándonos bajo la nieve americana, en esta vida diferente, tan alejada del mal… cada día éramos una vergüenza a nuestra propio ser pero ¿y qué? ¿Qué tiene de bueno ser como todos? ¿Y que si nosotros aun queríamos creer que podíamos estar bien asi? Eso no era el problema de nadie.

Con el tiempo llegue a adorar a Alex, mi gemelo en otro género, solo que el tenia costumbres muy raras, una de ellas era, de vez en cuando, alimentarse de humanos, pero que estos fuesen malos, y cuando digo malos eran porque eran MALOS, y los hacía sufrir de una manera que me horrorizaba, decía que ya que éramos inmortales ¿Por qué no ahorrarles el purgatorio? Yo solo lo miraba con desaprobación, pero me gustaba beber de ellos, me hacía sentir como si mi maldad regresara a mi… momentáneamente.

Una vez atrapamos a un asesino (es asqueroso ver las cosas que pasan en este moderno y loco siglo XXI) y lo atrapamos en una habitación, le hicimos sentir todo lo que sus víctimas habían pasado, desgarrar, destripar, quemar, cortar… me hizo sentir tan bien volver a mi naturaleza destructiva con alguien que lo merecía, que me algo me hizo querer volverlo hacer…

Pero no fui capaz, ni Alex tampoco, nos limitábamos a encerrarnos juntos por las noches, como si hubiésemos nacidos juntos, yo amaba a Alex y el a mí, eso era todo lo que tenía sentido para mí.

En la corte de Francia dijeron que se nos había subido el poder a la cabeza, en la de Italia que estábamos locos, en la inglesa querían asesinarnos por “andar buscando que los humanos nos descubran”

Pero es allí donde mande a todos con su padre Satanás, si ellos no eran felices pues nosotros sí, muchas gracias, y aunque tengamos que vivir de fugitivos toda nuestra existencia ¡pues eso haremos! Nadie podrá detener jamás a Lilibeth y Alexander, ángeles entre humanos, parias entre vampiros.

5 comentarios:

luKpo dijo...

la cantidad de tiemo libre de un lector es inversamente proporcional a la cantidad de tiemo rekerida para leer algo u.ú
apenas pueda voi a leer ese one shot, pero ahora mismo tengo demasiada tarea u.u
pase para pedirte q comentes mi entrada nueva...
c u some day, y en un par d dias vas a tener mi humilde y mal hecha opinion xDD

luKpo dijo...

x q mi teclado se comio la "P" las dos veces q kice escribir "tiempo"? O.o

Astrid dijo...

jajaja esperare tu coment lukpo
suerte con tu tarea uwu

Lara dijo...

Hola Astrid! Me gustó el shot. Si que has logrado algo fuera de lo tradicional, te salió bien.
Está muy lindo el detalle del maestro, que manda a su nuevo discipulo a encontrar a su antigua discípula.
Sigue así!!
Saludos!!
Lara

locuras de una twilighter dijo...

wow!
Estoy con Lara^^
“andar buscando que los humanos nos descubran” jaja pobrecitos...siempre tenemos que meter las narices donde no nos llaman los humanos..somos fatales xD

Besos!!

 
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