23 feb. 2010

Pequeña luz dorada

La autora al habla ^^ bueno me inscribi en un reto en el blog Blog de Literatura , debo hacer un oneshoot durante 4 meses asi que espero que los lean, no tarde mucho escribiendo este que es el primero (espero que no se note, maldita falta de pc XD)quise que reflejara un poco lo superficial y burdo que se ha vuelto este mundo emm es de vampiros pero trate de que se pareciera mas a lo de mi diosa Rice que a los de mi diosa Meyer (no se porque...) solo espero que les guste, es original, cualquier alabo, sugerencia o tomatazo es recibido jaja:




Mi mejor compañera, la luna ya había aparecido en el cielo, indicándome que era tiempo de salir, lo tenía merecido me había “portado bien” por varios días… supongo.

Y pensar que todas esas chicas me veían como un ángel ¡ja! Bastaba nada mas con un poco de palabrería y porquerías cursis para que se derritieran ante mí, aunque claro, el ser apuesto ayudaba bastante también, no es por dejar de lado la humildad pero esa es la realidad.

La calle empedrada se alzaba bajo mis pies, estaba algo meditabundo ¿y si hacía caso y “sentaba cabeza”? ¿Si hacia aunque sea un poco feliz a mi madre?... pero cualquier tipo de pensamiento como ese era algo estúpido para alguien como yo, sabía que no tendría remedio ni ahora ni nunca.

Aunque algo me decía que aquella noche era diferente, la niebla se alzaba bajo mis pies, la luz de los faroles hacia que la noche se viera realmente aterradora, pero yo, con mi daga en mano, mis grandes botas y mis 16 años ya me creía dueño del mundo, menuda mentira.

Esa noche me disponía a ir a casa de aquella chica ¡o si! La joya entre las joyas iba a ser mía en cuestión de segundos, la hermosa Ángela que mi hermano tanto me dijo que nunca caería en mis garras, aquella mujer era como ganarse la lotería en la ciudad, su padre la cuidaba tanto que era de pánico, pero supongo que cualquiera lo haría, con su piel de porcelana y sus mejillas rosadas, su rizado cabello negro que caía hasta su cintura, la suave curva de su pecho que se alzaba impotente aun a sus 15 años, ¡y ella accedió a escaparse conmigo! Portarme bien había dado sus frutos.

Pero si hay algo en mi larga dicha de dichos es que “siempre hay algo mejor” y estoy seguro que ni siquiera por la pequeña y dulce Ángela yo cambiaria, era solo una más en muchas que vendrán, demasiadas tal vez… no he pensado en ello.

Supongo que robaría uno de los caballos de su padre, ya que, yo no tengo por culpa de tantas cosas… en fin razones sobran para decir que soy la peor basura con la quien alguien podría toparse, pero ¿y qué? No son sus vidas, es la mía.

Mientras corría en esa fría y nublada noche vi aquella cabellera dorada, que se veía blanca a la luz de la luna, un figura fenomenal acompañaba a aquel cabello, parecía perdida y bajo aquel farol no se veía nadie a su alrededor.

¿Debería actuar como caballero por una vez?

¿O aquella seria mi presa y yo el malvado cazador?

De cualquier forma no le dejaría allí sola

Me acerque sigilosamente a ella, viéndola de cerca a pesar de aquel cuerpo no debía pasar de los 14 años debido a la inocencia en su cara, no, debe ser imposible, pero era como si fuese la hija de un ángel, blanca de un color perla que en la vida había visto, ojos tan azules como el cielo diurno que tanto me gustaba, pecas que marcaban sus sonrosadas mejillas, el cabello tan largo y rubio que no parecía real, me miraba con mucha curiosidad mas no mostraba ni un poco de miedo:

- ¿Qué quieres? –su voz era como el resonar de una campana, rápido y suave, pero tan lejano como el viento, una voz fuera de lo común

- Me llamo Sebastián ¿Qué hace una joven doncella a estas horas de la noche en un lugar así? –pregunte con ternura, no podría hacerle nada a ella, era demasiado dulce

- Soy Marianne, yo hago lo que quiero, tengo mucha hambre –bajo la mirada un poco -¿me darías de comer?

- ¿Yo? –su pregunta me inquieto ¿acaso podría ser aquella divina criatura una vagabunda? –pues en este momento me dirijo a un gran casa, tal vez pueda ayudarte

- No, tu puedes alimentarme aun aquí, no necesitas ir a ningún lado –su voz sonaba seductora, como una invitación ensayada con pre-meditación.

Marianne cambio sus dulces ojos por unos casi violentos, profundos y llenos de misterios, se alzo en puntas hasta tocar mi rojizo cabello, lo enrosco en sus dedos, yo sentí un profundo deseo de besar a aquella niña ¿Cómo reaccionaría? Ella era tan perfecta… tan perfecta.

Pero no supe que paso, rodeo mi cuello con sus brazos y se alzo aun mas, mordió con desesperación mi cuello mi paralizo hasta ponerme de rodillas, yo no podía retirarla, poseía una fuerza descomunal y además… tampoco quería que dejara de hacerlo

¿Cómo llamaban a aquello? ¿Masoquismo? No lo sé, solo sé que se sentía fenomenal, vi muchas cosas mientras aquella criatura con cuerpo de ángel e intenciones demoniacas succionaba mi vida con esa pequeña boca suya, supe cómo fue mi vida, que hice, como se sentían los demás, pero esto no era nada comparado con el placer que sentía, de saber que morir sería tan placentero lo habría podido pedir antes, porque sabía que era lo que estaba pasando, ella me estaba matando.

Pero de todas formas no fui capaz de detenerla, ansiaba tanto que me quitara toda mi vida, aquel éxtasis era algo tan indescriptible, aquel delirio me hacía creer, tan idiotamente, que aquella asesina me amaba ¡algo tan absurdo! Solo en el acto de matar… de morir.

Se detuvo abruptamente, pude ver aquellos colmillos que no habían notado, pequeños y afilados tan llenos de sangre, sus antes azules ojos transformados en una cascada carmesí frenética y violenta, no quedaba rastro de inocencia en ella

- Mi malvado cazador a encontrado su fin, irónicamente, en su presa –decía ella relamiéndose –pero esto no acabara aquí querido mío

- … -no fui capaz de hablar

- Eres exactamente lo que mi amado padre habría querido en uno de sus hijos demoniacos, por eso ahora yo te daré el don oscuro –decía levantando mi barbilla

- … -aun no era capaz de responder

- Eres fuerte y joven, llevas la maldad por delante, eres un perfecto hijo del señor oscuro, sin duda no nos decepcionaras –dijo tomando la daga que yo llevaba y cortando su brazo me ofreció de aquel liquido brillante –bebe mi cazador, bebe compañero mío.

Hice caso a su ofrecimiento y bebí... ¡vaya que bebí! Y pensar que antes había sido placentero, ahora me hallaba en aquel huracán de sentimientos… y pensar en que minutos antes solo quería estar con aquella tonta haciendo idioteces.

Pero lo que me esperaba ahora, podría sentirlo, poder, maldad, sin fin de sentimientos en aquel paraíso rudo, de aquellos ángeles caídos, ángeles rebeldes, hermosos ante los ojos descuidados y tan letales como el más cortante filo, como la más punzante espada, como una bala directa.

Aquel rato me pareció eterno, los ojos de mi ángel oscuro se veían rojos, pero aun tiernos, parecía una muñeca de porcelana pintada por la más perversa de las brujas, pero eso no restaba su belleza.

Al terminar yo me retorcía y gritaba mientras ella con su fuerza me arrastraba a algún lugar y me encerró dentro de una gran caja con olor a diablos, pero no me queje. Pensé en que había pasado y que si, en efecto, estaba dentro de una pesadilla colorida que de algún a otro momento despertaría.

Al despertar vi de nuevo a mi compañera la luna resplandeciendo en el cielo, pero yo ya no era yo, era una versión monstruosa y alarmante de lo que fui “yo” alguna vez. Mi creadora se alzaba bajo el más escandaloso pero no por eso poco refinado vestido de encaje que había visto yo jamás, cepillaba su cabello bajo la luz de una vela, se le veía fría y sin expresión

- Veo que has despertado Sebastián –dijo inexpresiva cepillando aun su cabello, sin voltear a mirarme

- Marianne –dije contemplándola

- Veo que aun recuerdas mi nombre, eso es buena señal –dijo volteando a verme

- Nunca olvidaría el nombre de mi ángel del mal –dije con la mitad de una sonrisa

- No hace falta que vengas a mí con las estupideces que dices a tus mortales amores, yo te he visto Sebastián, te conozco más de lo que crees –dijo alzándose en sus pies y dando pasos como una bailarina solo envidiaría –yo sé todo, y tu nada –dijo a mi oído

- Te creo –me limite a decir entre sus cabellos, ella paso sus brazos sobre mis hombros

- También se como destruirte, así que lo mejor será que me obedezcas –dijo con tono burlón… ¿Cómo podía encerrar aquella cara infantil tanta adulta maldad?

- Como mejor le parezca, señorita Marianne

- Así me gusta –dijo apartándose un poco de mi –tu serás mi esclavo por el resto de mi eternidad –dio énfasis al”mi”.

- ¿cree soportarme tanto, mi hermoso ángel? –dije algo escéptico

- Tu serás quien se canse de mi, pero no sabes nada, no aun, eres mi pequeño juguete manejado con sogas, deberás soportarlo y por eso te lo advierto –dijo un poco retirada de mi y con una rara mueca en su cara

- No lo veo como un castigo –dije siendo honesto

- Debes beber esclavo mío, querido mío, te enseñare… no será tu instinto que te muestre que harás –dijo tomando mi mano –vámonos

Éramos dos fantasmas por las vacías y frías calles de Londres, donde solo se atrevían a estar borrachos y mujeres de la vida alegre, nosotros dos niños, dos pequeños hijos del mal que solo se alimentaban de aquellas almas de aquella mentira. Íbamos tan rápido como espectros, tan silenciosos como el viento…

Nos detuvimos en aquella casa, aquella a la que de verdad creía que estaba mi diversión de ayer

- ¿Era aquí a donde me traerías no es así? –dijo Marianne con cara burlona

- Así es –dije serio

- Ve por ella –me dijo guiñando un ojo –empieza tu vida del mal con una mujer, atrévete ¡hazlo! –me dijo y llamo a silbidos, como lo haría yo, a la chica de cabellos rizados



Comparada con Marianne, Ángela era una vulgar paria, no tenían punto de comparación, pero al verme allí, bajo desde el balcón con una gran sonrisa, no sabía nada pobre tonta

- ¡Sebastián! –dijo saltándome encima -¡pensé que me dejaste olvidada!

- Eso jamás –dije abrazándola, el olor que venía de ella me enloquecía, era exquisito

- ¿Qué haremos? –dijo ella aferrándose a mi

- Yo vengo a darte algo que disfrutaras

- ¿Qué es?

- No sé si aquí estará bien –atrás de un árbol Marianne me hacía señas de que me apresurara –pero creo que si –me incline a su cuello, el olor me enloquecía, quería beber

- ¿Qué es? –repitió Ángela, presa de un inmenso gusto

- Una hermosa muerte –dije atrapando su cuello en mis nuevos y afilados colmillos, era tan exquisito, tan caliente… aquel liquido era como la cúspide de los manjares terrenales, ella se aferraba a mi presa del miedo, no podía soltarse y solo veía como su fuerza se iba

Marianne me retiro antes de que dejara de escuchar el latido de su corazón, aunque yo en verdad quería seguir y seguir hasta verla muerta, sin color en su cara, sin alma en su cuerpo

- Ya está bien así, déjala o el que morirá serás tu –dijo mi ángel del mal

- Como ordenes –dije aun en frenesí

- Vámonos –dijo echando a correr

Mi ángel no se alimento, no lo deseaba así, pero si fui víctima de su pasión, de sus besos y de sus amenazas de esclavitud, era un ser hecho del mal a su antojo, llena de amor e incomprensión, de una extraña carga de sentimientos incomprensibles que ni yo quería entender.

Pero ella sería mi compañera, la única hecha paras mi, o yo hecha para ella, y tal vez sea por mi nombre, pero serviré a mi ángel hasta que la voluntad llene a ambos de distintos sabores, de que ella ya no sea para mí y que nuestras rutas se retuerzan en el fin mutuo.

6 comentarios:

ThunderGirl dijo...

Increíble!! Fue realmente muy bueno tu oneshot, me gustó mucho. Tienes un estilo descriptivo muy bueno, lo único criticable es que repetiste mucho "ángel" o "ángel del mal", pero creo que termina dándole énfasis a la percepción que tiene Sebastián de las cosas. Muy bueno el relato, y espero leer pronto uno nuevo!

http://x-pressions.blogcindario.com

luKpo dijo...

mui buena historia, describiste mui bien la manera en la q se siente ser convertido en vampiro...
una duda: q signifik "one-shot"?
me gusto la parte en la q angela muere >:D

locuras de una twilighter dijo...

Woooow!!! sabes¿? siempre he estado esperando que escribieras una historia...^^te ha quedado PERFECTAA!! <3 <3 <3 <3

(`·.·•мαяgун•·.·´) dijo...

OMG!!

Astrid me sorprendes... ¿cómo osaste decirme el otro día que no era muy bueno? Estoy tan... "dazzled"...

Enhorabuena, en serio, mis felicitaciones porque está increíble (creo que escribes mucho mejor que yo). Te felicito porque he notado mucho el estilo "Rice" en el texto, las descripciones muy acertadas con su estilo y una gran similitud a la hora de pensar o de beber sangre.

Besotes!

P.D.: Más te vale seguir ¬¬"

Yuuko Emeraude Greengold dijo...

Me encantó!!! *///////* los personajes, son los dos tan oscuros y tan dulces en su maldad... ^///^

Este trozo me encantó: "yo sé todo, y tu nada" :)

Me encanta el proceso cuando él se convierte en vampiro, la mezcla de placer y miedo en la que el placer vence con mucho. Magnífico! ^^ Nos leemos :)

gïxiie!! dijo...

Wow, sin palabras,me encanto!!! leere los demas sin duda alguna....

 
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